sábado, octubre 28, 2006

28 de octubre

Todo se desarrolla como siempre: empiezo a ver una luz grisácea, preludio del día, filtrándose a través de la cerrada puerta de mi habitación y la ventana del tejado. Me acomodo e intento seguir durmiendo. Es sábado y estoy en mi derecho, hoy no tengo que salir corriendo hacia la Universidad...hoy no hay prisas, ni las habrá hasta que mis padres empiecen a decir que si no me levanto ya, me quedo sin desayuno...y para cuando ese momento llegue, me sentiré bastante descansado. En realidad no es que necesite dormir más, es simplemente la satisfacción de poder quedarse un rato tranquilo, sin hacer nada, un par de días a la semana.
La primera llamada se deja oir desde el piso de abajo: "Chicooos, a desayunaaar". Musito un poco convincente "Ya voooy" y vuelvo a cerrar los ojos. Solo un ratito más...
La segunda llamada llega al cabo de un rato. Empiezo a oir signos de actividad en la planta de arriba: mis hermanas ya están en danza. Habrá que seguir su ejemplo tarde o temprano...
Sin dar lugar a una tercera llamada, me desperezo, retiro la colcha, la manta y la sábana (ya hace frío desde hace unos días), me vuelvo a desperezar y me dirijo hacia la puerta tras calzarme mis zapatillas. Abro y salgo.
Todo se sigue desarrollando como siempre: voy al baño, me lavo la cara y bajo a desayunar. Es al llegar al porche, donde está toda la familia, cuando las cosas se empiezan a desarrollar de manera diferente: no todos los días recibe uno felicitaciones sin haber hecho absolutamente nada; no todos los días se pasa uno la mañana atendiendo llamadas al teléfono y respondiendo mensajes al móvil; no todos los días tus conocidos se muestran especialmente sonrientes cuando te ven (aunque, por lo que yo sé, les caigo bien, que quede claro), y no todos los días uno se plantea la absurda pregunta de "¿En qué va a cambiar mi vida a partir de ahora?" (Bueno, quizá esto último sería más típico hace un año). Y seguramente el hecho de que no sea así todos los días es lo que hace este 28 de octubre tan especial para mí...
Porque desde hoy, es un año más el que (de momento no, pero en un futuro seguro que sí) curvará mi espalda. Y ya van diecinueve...

lunes, octubre 16, 2006

Parece que fue ayer...

...pero en realidad hace ya un año que andamos por aquí. Cuando aquel 16 de octubre de 2005, paseando por la Blogosfera, vi aquel botón que ya había visto otras veces pero que nunca me había atrevido a pulsar, un botón que rezaba "Crea tu propio blog", me decidí. Se presentaba por delante una tarde tranquila, sin mucho que hacer (esto fue antes de saber que muchas de las tardes de los universitarios son así, por mucho que te propongas estudiar al día), y la idea me hizo gracia. "Sí...¿por qué no?", pensé mientras paseaba la vista por los dibujos del blog de Florecilla de Alcanfor. "Total, seguro que es entretenido..." Y el botón izquierdo del ratón hizo su decisivo clic con el puntero sobre el enlace a Blogger.
Lo que siguió fue un enfrentamiento épico entre lord Kilian (yo) y esa endemoniada máquina que conocemos como ordenador, que obtuvo como resultado un blog normalito y humilde, con los parámetros que venían predeterminados de Blogger (enlaces y textos en inglés, por poner un ejemplo). De momento, lord Kilian no aspiraba a más; bastante era el haber creado su propio blog, aunque eso lo solucionaría "la Experta" unas semanas después, con la ayuda de (o mejor dicho, a pesar de la ayuda de) Kilian. Pero ésa es otra historia. En aquel momento, solo un inmenso espacio negro llenaba la pantalla de la máquina, un espacio en el que había un nombre ("El Rincón del Hechicero") y poco más. Sin muchas ideas por el momento, puse un pequeño post de introducción...y a lo largo de los días siguientes fui añadiendo diversas cosas que me ocurrían día a día. Aún quedaba pendiente el personalizar un poco más el espacio (en realidad, aún lo está, a pesar de la buena voluntad de la Experta, debido a la absoluta ineptitud de un dueño que se hace llamar friki sin tener ni idea de informática), pero el resultado era satisfactorio. Me quedé muy contento con mi Rincón, y sigo contento con él (tarde o temprano añadiré algún cambio más, pero de momento aquí sigue, y espero que así sea durante mucho tiempo).
Feliz cumpleaños, compañero.

miércoles, octubre 04, 2006

Crónicas y retorno

Después de un verano absolutamente genial, un verano que parecía no ir a acabar nunca, esta semana hemos empezado las clases (la dura vida del universitario...suspiro). Han sido casi cuatro meses llenos de anécdotas y cosas curiosas: el viaje en barco según terminamos los exámenes, el campo de trabajo (yo y otros veintiún chalados en un pueblo de Soria dejado de la mano de Dios, restaurando una iglesia, picando piedra y rascando cal y pintura durante doce días...polvo, agujetas, sudor y cansancio...y la satisfacción del trabajo bien hecho y de algunos momentos realmente geniales. No lo habría cambiado por nada del mundo), después a Alicante con la familia...y luego diez días a Mallorca, que me pareció sencillamente preciosa.
Pero todo lo bueno se acaba, y ya está la Uni aquí. Y a pesar de la pereza y la vuelta a la rutina, lo cierto es que mola ver de nuevo al grupo, casi íntegro, reunido. Y con ellos de vuelta a la carga, a las prácticas, a la pizza rápida antes de las mismas, al papeleo (mucho papeleo), a los apuntes, a intercambiar opiniones sobre los profesores (Isa ya ha bautizado a la de Microbiología como "Darth Vader", por el terror que infunde en los corazones de sus alumnos), etc.etc.etc.
Vamos allá, pues. A coger fuerzas para el curso que comienza...y adelante. Aquí estamos de nuevo.